©2019 por Asian Madness. Creado con Wix.com

  • Jay Fer

Kingdom

Actualizado: 23 de may de 2019

¡Buenas tardes amantes de lo asiático!


Este año se estrenaba en Netflix la que prometía ser una de las grandes apuestas asiáticas de la plataforma para los inicios de este año y no ha decepcionado ni una pizca. Su nombre es Kingdom, y nos relata como una enorme infección que se expande en forma de epidemia por una Corea ambientada en la era Joseon pondrá en jaque a nuestros protagonistas, no solo por tener que enfrentarse a enormes hordas de hambrientos y sanguinarios muertos vivientes, sino también por tener que hacer frente a la traición de un hombre de alto poder que maneja los hilos en palacio ante la ausencia de un claro rey. ¿Qué podrá hacer nuestro heredero al trono mientras su padre está en palacio transformado en un monstruo caníbal?


Lo que nos ofrece Kingdom os sonará muy conocido y es que, sí, esta producción va muy en la línea de Rampant, solo que esta vez llega a las cotas de calidad que dicha película no logró ni rozar con los dedos. Solo hacía falta pulir algunos elementos, esforzarse en entregar una buena historia y conseguir que todo reluciera gracias a un reparto que en Kingdom sí encontramos...¡y voilà! Kingdom es mejor en todo y se nota desde el episodio uno, momento en el que sin darnos cuenta ya estaremos a merced del gran interés generado por un guión hábil e inteligente que sabe proponer cada pregunta a su debido y preciso momento y contestarlas lenta pero cuidadosamente. Sin duda, esta es una de las más gratas sorpresas que podréis ver en Netflix este año.



Sinopsis: Un apocalipsis zombi en la era de la dinastía medieval Joseon asola el país en un momento en el que el rey cae enfermo y comienzan a sucederse una serie de traiciones y trifulcas por conseguir el poder. El Príncipe Heredero de Joseon, mientras tanto, comenzará la investigación de una misteriosa enfermedad epidémica que transforma a todo aquel que haya entrado en contacto con una misteriosa hierba en sedientos monstruos caníbales. Será entonces cuando el heredero descubra una cruel verdad que amenaza al país y deba afrontar una doble amenaza que nunca hubiese imaginado. Kingdom brilla con luz propia y lo hace por centrarse en un guión que sabe jugar sus cartas a la perfección, sin deambular por tramas secundarias intrascendentes y por entregarnos altas dosis de tensión y batallas sin censura, que siempre se agradece. Sangre, vísceras y mucha violencia en una serie que se pasa volando, en un suspiro. Del palacio al campo de batalla.

Ante todo, hay que decir que se nota el gran presupuesto que hay tras este proyecto, que perfectamente podría haber sido el de cualquier gran película del país en cada episodio que veremos. La profesionalidad del equipo está fuera de toda duda, y es que su director Kim Sung-Hoon (que ya he tenido la suerte de conocer un par de veces en persona) es un hombre que siempre tiene las ideas muy claras tanto delante como detrás de las cámaras. Su visión del cine y de lo que quiere contar siempre es una prioridad básica dentro de todo lo que crea y eso se nota en cada una de sus películas, sean más o menos comerciales. Sin duda, a mi me ganó con su perfecta A hard day por este motivo, y a todos os la recomiendo si aún no la habéis visto. Pues bien, en Kingdom se enfrentaba a un proyecto totalmente nuevo dentro de su carrera, el de rodar una serie, aunque con una vieja conocida suya como es Bae Doo-Na que siempre facilita mucho las cosas. Muchos directores no se desenvuelven igual en una película que en una serie, pero parece ser que ese no es el caso de este talentoso director, y hoy os daré las razones de porqué esta Kingdom merece ser vista de principio a fin.



Vamos a comenzar por hablar del guión, pues como ya habéis leído algunas líneas más arriba es un de las cosas que más me han gustado. La trama no intenta engañarnos, no intenta hacerse pasar por algo que no es ni entra en minucias que podrían haber lapidado un ritmo que se mantiene totalmente enérgico durante todo el metraje. La historia no para, durante todos los minutos de los 6 episodios que tenemos disponibles veremos como siempre hay movimiento, siempre hay diálogos interesantes o decisiones importantes que consiguen mantener una lógica y coherencia dentro del guión que suma muchos puntos. Se nos da incluso el motivo de la infección de una manera lenta, razonándola y consiguiendo que nosotros mismos nos sintamos parte de este horrible caso junto a nuestro heredero, que al final nos cuadra todo de manera perfecta. La explicación será sencilla, pero el proceso que lleva hasta dicha respuesta es lo más divertido de todo.

En segundo lugar tenemos a unos personajes que han sido construidos con gran detalle, consiguiendo que cada una de sus personalidades sean ricas y diferentes entre unas y otras. El carisma no solo reside en los rostros más importantes de la trama, sino también en una segunda unidad, los denominados actores secundarios (que incluso a veces son más importantes que los protagonistas) que sabe sacar provecho de sus pocos minutos y enlazar con las tramas principales de manera perfecta. Este elemento fue precisamente uno de los mayores errores que le vi a Rampant (y perdonad la comparación, pero es algo inevitable debido a contener la misma temática) la cual posaba sus pilares en tan solo un actor, su protagonista, y descuidando así todo lo que había a su alrededor (en esta ocasión tenemos unos villanos realmente carismáticos y soberbios que consiguen hacernos helar la sangre y verlos como un auténtico reto). Sung-Hoon ha sabido corregir eso y hacer que no solo lo que se nos cuenta sea interesante, si no saber como van a influir los carácteres entre los personajes y las situaciones. Y aunque también tendremos alguna pequeña dosis de humor, este no desentona para nada, creando una especie de momento zen que necesitaremos tras tanta tensión.



Y no se queda ahí la cosa, pues hay algo que me ha sorprendido y que no suele ser muy habitual en el género, la buena fotografía. Normalmente este no suele ser un apartado muy trabajado, y más desde que comenzó el boom hace unos años del found footage, falsos documentales, etc. Donde sin duda primaba mucho más el tono de realismo que se desprendiera que no el formalismo más bello. En esta ocasión asistiremos a varios momentos de gran factura técnica, con localizaciones de bella estampa que quitan el hipo y que bien podría haber rodado el director de fotografía de Park Chan-Wook. Pensaréis que mi exageración es digna de mención, pero ahí queda ese juego exquisito entre colores como el rojo o el dorado, por poner un ejemplo, que siempre son muy llamativos. Si algo les gustaba a los coreanos en aquella época era enseñar sus suaves prendas de seda de alta calidad de multitud de llamativos colores que incluso reconocen en algún que otro momento en la serie.

Pero lo más importante de todo es saber qué papel juegan los muertos vivientes en esta serie, y es que seguramente este sea el tercer elemento fundamental de que me haya gustado tanto Kingdom. El equilibrio entre el protagonismo de la trama de supervivencia zombi y la trama política está muy bien diseñado. En varios episodios hay batallas y hay violencia, pero está representada de una manera muy realista. Nuestros protagonistas no son héroes, son personas normales de carne y hueso que pueden morir por recibir cualquier mordedura. Ser un rey o un noble no te hace especial ante un zombi y el guión deja claro eso desde el minuto 0. Además no entramos excesivamente en temas de palacio, un error que cometía constantemente Rampant, haciéndonos perder la paciencia en más de una ocasión. Así pues, tendréis vuestras buenas dosis de sustos, acción y zombis, no desesperéis.


Me gustaría comentar también que los muertos vivientes a la coreana siempre tienen alguna característica que los diferencia de los de otros países por tener alguna cualidad más que no solo morir de un tiro a la cabeza. En esta ocasión veremos como hay una extraña mezcla entre vampiro y zombi que también se pudo ver en Rampant, pero mucho mejor resuelta y con una explicación hacia el final que nos dejará muy satisfechos y realmente helados. Pero eso sí, siguen estando muy bien hechos y dan bastante cague, no me gustaría a mí cruzarme con alguno de esos monstruos ni queriendo. La sensación de vulnerabilidad que nos dejan es total y eso es un punto a favor que no muchas veces se cumple en este tipo de género. Está realmente bien ambientada y conseguirlo no es tarea fácil (recordemos que ya el solo hecho de representar una época pasada como la Joseon de una manera tan digna es harto difícil, así que imaginad el trabajo doble que es hacerlo con hordas de zombis).

Así pues, Kingdom es una serie que va de cara el grano, que se deja de tonterías y que ya al final de su primer episodio nos explota en la cara con toda su crudeza y violencia. Los 6 episodios se hacen muy cortos y nos dejan con muchas ganas de más (tendremos que esperar un tiempo ya que el rodaje de la segunda parte comienza en Febrero de este mismo año). ¿Qué mayor locura puede haber que crear una serie de zombis en la era Joseon y que encima el rey del país sea uno de ellos? (no os preocupéis pues esto no es un spoiler). Una serie valiente, audaz y que por si fuera poco no hace ascos a la hora de soltar alguna pullita sobre los excesos del poder, el egoísmo y la esclavitud social. Tenemos de todo y más en una producción con la que Netflix por fin ha acertado. Más series como  Kingdom y menos basura, por favor. Y por cierto, ojo a ese tremendo final. ¡¿A nadie más le ha jodido la vida?!


Conclusión: Kingdom es pura energía, pura calidad, una serie llena de virtudes que la encumbran a la excelencia de un género que parece estar resurgiendo de sus cenizas. Una vez más, los coreanos nos demuestran su talento innato para llevar a cabo historias interesantes, tensas e inteligentes, sin preámbulos ni medias tintas. Kingdom es una clase magistral del cine zombi, plano a plano, escena a escena y episodio tras episodio. Con una fuerza deslumbrante, su reparto, que va sobrado de carisma y profundidad, nos ayuda a disfrutar de unos primeros 6 capítulos que nos dejan con ganas de mucho más. Habrá que esperar un tiempo para ver cómo acaba esta intrigante y aterradora historia.


TRÁILER DE KINGDOM:



FICHA TÉCNICA/ARTÍSTICA DE KINGDOM:


Título original: Kingdom

País: Corea del Sur

Año: 2019

Duración: 6 episodios / 50 min.

Director: Kim Sung-Hoon

Guionista: Kim Eun-Hee (Cómic: Kim Eun-Hee, yang Kyung-Il)

Música: Mok Young-Jin

Fotografía: Kim Tae-Sung

Reparto: Bae Doo-Na, Ju Ji-Hoon, Ryu Seung-Ryeong

Género: Terror / Fantástico / Thriller

Nota: 9'5/10


PLATAFORMA DISPONIBLE PARA SU VISIONADO: NETFLIX.


NO DISPONIBLE EN BLU-RAY Y DVD EN ESPAÑA.



CARTEL OFICIAL



#Recomendaciones #CoreadelSur #Terror