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  • Jay Fer

Han Gong-Ju, una princesa torturada

Actualizado: 23 de may de 2019


¡Buenas tardes amantes de lo asiático!


Bienvenidos a la que puede que sea mi entrada más especial y la que llevo más tiempo preparando e intentando escribir. No es fácil hacer una crítica digna de una película tan buena y cruda. Estamos ante una película cruel, violenta, fuerte y dura, de una dureza inclasificable. Y esta vez no tenemos elementos fantásticos, ni de terror, ni de gore, nada de eso. Porqué la dureza más extrema siempre viene del egoísmo y la crueldad del propio ser humano. No necesitamos ni zombis, ni vampiros, ni hombres lobo, ni siquiera al mismo diablo para autodestruirnos, y esta película resume lo peor de nuestra raza de una manera nunca antes vista.


Han Gong-Ju relata unos hechos sobrecogedores, unos acontecimientos que pocos podemos ser capaces de procesar y de soportar, la dura vida de una chica presionada por una sociedad hipócrita y cruel como pocas. Con una traducción de su título al español (el cual mantendré) de lo más acertado, y es que Gong-Ju es una princesa, una princesa a la que debemos todo nuestro apoyo y nuestro más querido pésame ante lo que vamos a ver. 


Han Gong-ju (Chun Woo-hee) es una joven estudiante obligada a abandonar su escuela tras un misterioso incidente del que todo el mundo la responsabiliza. Con sus padres ilocalizables, es llevada a otra población, donde se queda a vivir con la madre de uno de sus profesores. Poco a poco irá acostumbrándose a su nueva vida y haciendo nuevos amigos, entre ellos Eun-hee, una animosa compañera de clase que la convencerá para unirse a su grupo de canto. Pero el pasado que Han Gong-ju ha dejado atrás pronto volverá para atormentarla.


Una película que gira entorno a uno de los problemas más nefastos de la actual sociedad, la protección de delitos cuando los perpetradores son menores y además de alta cuna. Han Gong-Ju es nuestra protagonista, una chica que todos sabremos que tiene un pasado duro aunque no nos lo cuente y que sentiremos que cuando se nos descubra no será agradable. La actuación de Chun Woo-Hee, la encargada de llevar a cabo el papel de esta chica, es un tour de force de los que hacen época, una actuación de la que se debería aprender en las escuelas de interpretación a partir de ya.



La película se nos narra con una mezcla entre los hechos actuales y unos flashbacks que son los que llevan la carga más dura y cruda de todo el metraje. Unos flashbacks que a algunos harán apartar la mirada de la pantalla, ya que en ellos se descubre el porqué Gong-Ju es tratada así en la actualidad y el porqué ella se siente tan destrozada por dentro. Aún así fijaos por favor, en la entereza dentro de casi todo el infierno que esta chica sufre, porqué la única palabra que define el mundo donde ella vive es la de infierno. Y la única palabra que puede definir a una chica como ella es PRINCESA.


Me hallo haciendo esta crítica a la película no solo porqué piense que es una obligación verla y una obligación reconocer su increíble talento, sino porqué creo que es un debate necesario en una sociedad tan podrida como en la que vivimos. Gong-Ju es el ejemplo de lo que sufren muchas chicas, pero también de lo que sufren muchas personas ante un problema en el que se ven involucrados con gente rica, adinerada y vacía de sentimientos. Una vida que nadie merece vivir. Debemos ser críticos con lo que se nos cuenta y actuar en consecuencia en la vida real, llevar a cabo lo que de verdad es justo y no ser crueles con nadie, por muy diferente que sea. Porqué el mundo está lleno de PRINCESAS.




Todo en la película gira entorno a un pasado que a nosotros nos apresa y nos hace perder el aire, todos los planos y escenas de la película son claustrofóbicos, nos hacen florecer nuestros temores y nuestra inquietud. Una ambientación y una atmósfera que sentiremos como nuestra protagonista. Todo parece un castigo contra ella, como si hubiese hecho algo realmente malo, asqueroso e incluso malévolo, pero por alguna extraña razón, sabremos que eso no es así, que ella es buena, pura y simplemente una mártir de gente que no tiene sentimientos y de una situación que escapa a sus manos y comprensión. 


La impotencia es el sentimiento predominante mientras vemos la película (llena de planos oscuros y con una fotografía apabullante), pero también lo son la tristeza, el enfado y la sorpresa constante. Nunca una película independiente había tenido una calidad tan desbordante, había conseguido ponernos contra la pared y había hecho retorcernos de dolor en nuestra butaca o sofá. Esta película pasó desapercibida durante el Festival de Sitges de 2014 y fue toda una lástima. Con tan solo un pase a las 8 de la mañana en el cine Prado y dejando sin opciones a mucha gente para poder verla. En nuestro país sigue siendo muy desconocida y no quiero dejarla en saco roto.



Este largometraje es pura poesía, pura lírica. El arte se define por obras como esta, el arte tiene esperanza por películas de culto como esta. Es difícil no crearos un hype desbordante con mis palabras, pero se que cualquiera que se lance a las fauces de esta bestia, saldrá pensando lo mismo que yo. Chun Woo-Hee se ganó mi simpatía y mi idolatría por esta película, y a día de hoy sigue así y creciendo. Entenderéis lo que es sufrir y veréis la escena más dura del cine reciente, concienciaros y prepararos. El misterio rodea a toda esta historia, hasta el final.


No quiero hacer referencia a nadie más del reparto, porqué para mí todo el mérito se lo lleva ella y la película es ella. Me encanta, como digo, el título en español, que se define por la palabra Princesa, y que hace apología a lo que ella es, una princesa a la que le quitaron su corona pero no su belleza, pero no tan solo exterior, sino interior. Ella demuestra lo que es, una buena persona, una bellísima persona. Representa la valentía y la determinación que todos deberíamos tener ante la vida en una situación así. Puede que el final sea solo una anécdota después de todo lo que vamos a ver, pero sin duda es un final tan realista y fuerte que nos quedaremos tocadísimos. 



Una princesa torturada no es menos que cualquier otra princesa y debemos ser conscientes de muchas cosas en esta película. Hay muchos mensajes ocultos y aunque esta no sea una película para todos los públicos, creo que debería ser utilizada para educar a los adolescentes de hoy en día, que viven en un mundo muy diferente al que querríamos para ellos. ¿Y la culpa de quién es? Como siempre, se diría que es de los mayores, de los padres y tutores, pero en este caso, no podemos exculpar a los más jóvenes de ninguna de las maneras. Cualquiera que tenga algo de humanidad debería compartir mi opinión.

Quiero destacar que esta es la ópera prima del director Lee Su-Jin, y seguramente sea la mejor ópera prima que he visto jamás. Con experiencia solo en cortometrajes, el director dio el salto a este largometraje con una historia que como digo es desgarradora y que no olvidaremos jamás. ¿Es Han Gong-Ju vulnerable y delicada, es de verdad una princesa como nos presentan y como os digo? La respuesta la tenéis vosotros, pero sin duda acabaréis enamorados de ella.




Conclusión: Han Gong-Ju es una película que contiene una de las historias más duras del cine moderno y una de las escenas más desoladoras que hemos podido ver en los últimos años. Un retrato sobrecogedor sobre la belleza que reside en la tragedia y la tristeza de una princesa torturada. Imprescindible.


TRÁILER DE HAN GONG-JU (PRINCESA):



FICHA TÉCNICA/ARTÍSTICA DE HAN GONG-JU (PRINCESA):


Título original: 한공주 (Han Gong-Ju)

Título en España: Princesa

País: Corea del Sur

Año: 2013

Duración: 112 min.

Director: Lee Su-Jin

Guionista: Lee Su-Jin

Música: Kim Tae-Sung

Fotografia: Hong Jae-Sik

Reparto: Chun Woo-Hee, Jung In-Sun, Kim So-Young

Género: Drama

Nota: 10/10


PLATAFORMAS DISPONIBLES PARA SU VISIONADO: FILMIN.


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